La transición del capitalismo industrial al capitalismo cognitivo y los desafíos para el Ecuador René Ramírez

Seminario Internacional: Capitalismo Cognitivo y Economías Social del Conocimiento, Quito, 28 al 30 de abril de 2015

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Nosotros en este momento estamos ingresando en un debate, que será pronto uno de los temas que se discutirán públicamente, que ver con lo que ya hacemos en la política pública del gobierno y, sobre todo, en este segundo momento que creemos que ya tenemos las condiciones para empezar a disputar una transición que se está dando a nivel mundial y en la que no podemos quedarnos rezagados. Debemos reflexionar sobre el largo plazo y sobre los temas estructurales que se están dando a nivel geopolítico mundial y justamente ver cuál será la posición del Ecuador de esta transición.

No podemos hablar de “el conocimiento” sino “los conocimientos” en plural y ya me referiré por qué. En el Código Ingenios es donde está la matriz de la disputa desde el Ecuador, desde nuestras características históricas, en el marco de un debate y transición que se da a nivel mundial.

Esta transición que se da a nivel mundial, que creo ya se ha presentado en el Seminario y yo trataré de simplificar, es la del capitalismo industrial-financiero hacia la construcción del capitalismo cognitivo financiero. Lo que nosotros tenemos que hacer es justamente preguntarnos ¿qué rol vamos a jugar dentro de esta transición?, ¿cuál va a ser la posición de Ecuador?, ¿cuál es la viabilidad de tener una posición en el marco de este juego mundial? y ¿cómo vamos a articularnos nosotros políticamente para dar la disputa?, si es que queremos dar la disputa. Porque realmente el no hacer nada ya es tomar una posición social y política, como lo hemos venido haciendo durante la historia del Ecuador. Que ese “no hacer nada” es ser parte funcional a un sistema que, se está viendo, está en transición.

Entonces en este marco quisiera empezar con una breve diferenciación, muy rápida, sobre esta transición que se está dando a nivel mundial, del capitalismo industrial al capitalismo cognitivo. Un segundo punto, eso agregaré brevemente de ser posible, qué es lo que estamos haciendo y cuál es la propuesta en el caso del Ecuador con respecto a lo que nosotros hemos denominado “dirigirnos hacia una sociedad del conocimiento”, pero no a cualquier sociedad del conocimiento, y aquí está la dis puta, no es la sociedad del conocimiento del capitalismo cognitivo, sino a la construcción de una democracia cognitiva y de una economía social de los conocimientos, la creatividad y la innovación.

Lo trataré de enfocar bajo tres aristas: la perspectiva histórica en este momento y viendo la disputa futura; la perspectiva política, porque no es un debate técnico el que está de por medio; y la perspectiva teórica. Finalmente, trataré de articular 11 tesis que nos permiten canalizar, ya que difícilmente puedo escribir o pensar sin concebir cuál es la acción que tenemos que hacer, o cuáles son los rumbos que tenemos que disputar desde el quehacer político o donde nos encontremos. Entonces trataré de plantear 11 tesis que van en esa disputa, aclarando, una vez más, que nosotros no nos podemos colocar en esa disputa del capitalismo cognitivo desde la perspectiva de un país industrializado, desde un país del primer mundo.

Y quizás para empezar, algo que simplifica y es un ejemplo de lo que está pasando a nivel mundial es un tuiter que me llegó hace un año y que, realmente, da cuenta de este fenómeno, del que ni nos damos cuenta y ya somos copartícipes. Este tuiter decía un primero de mayo: “Les recordamos a los usuarios que en este momento estamos todos trabajando para twitter, ¡feliz día del trabajador globalizado!” Claramente esto que parece menor, da cuenta de esta transición que ya se está viviendo. Y ya vamos a analizar cada una de las partes del twitter. Como otro ejemplo está el selfie en el Oscar del año pasado, como que fuese realmente esto una cuestión no improvisada, fue completamente planificada, yo le llamo también a este capitalismo cognitivo, el capitalismo del selfie, el capitalismo del pro-sumidor, pues el consumidor es también productor. En esta nueva forma del capitalismo ya se dan cosas muy importantes y presiento que tiene que tienen que ver con el modo de la producción en torno a los bienes, ligado al impacto que va a tener la impresión 3D en la producción de bienes manufacturados, al tema de los sistemas de educación que se están dando: justamente la semana pasada, enviaron un tuit de 120 cursos en  MOOC, abiertos completamente, en los que se dan otros sistemas de educación; y, también a la innovación respaldada a través de micro mecenazgos por fuera del sistema financiero. Todas estas cuestiones que estoy mencionando no van a pasar en el futuro, están pasando en este momento, y nos pasan a nosotros mismos; a mí el selfie del anterior Oscar me llegó a los 10 segundos a mi cuenta de Twitter, en menos de una hora ya tenía más de 10 millones de retuits. Y este tema de los retuits, es un selfie que te llega al Twitter, no es fortuito porque al final de cuenta alguien se está llevando esa riqueza, porque algo se está generando en términos económicos.

En ese sentido, aquí se da un cambio importante pues pasamos, en términos marxistas, de la perspectiva científica de la objetivación material al punto en el que se ponen a trabajar las capacidades intelectuales y lingüísticas generales de la sociedad en el proceso productivo y en donde lo más importante es la cooperación entre cerebros que devienen como principal recurso económico y auténtico capital fijo. Pensando socialmente, en esta cooperación de redes es donde se genera el mayor valor y se vislumbra que se va a generar mayor valor a nivel de la sociedad. Justamente ayer analizaba a los 10 más ricos de acuerdo a Forbes y, de los 10, 7 tenían que ver con algo ligado a temas de información o del conocimiento. Es algo concreto, o sea el joven más rico es el creador de Facebook. Eso está pasando en este momento y ya vamos a ver cómo se da el proceso de producción y generación de riqueza en ese modelo en que nosotros también estamos siendo parte a veces sin darnos cuenta.

Aquí hay un tema fundamental, se da una separación del tiempo y del espacio principalmente a través de las tecnologías de información. El internet, el wi-fi y los diferentes canales comunicativos, trasladan un nuevo valor. Las Tic´s se constituyen en los nervios que articulan las diferentes células, los diferentes cerebros que generan un intelecto colectivo; lo que Marx llamó general intellect.

Veamos algunos puntos donde se manifiesta esta transición del capitalismo industrial al capitalismo cognitivo. El primero, y voy a mencionar algunos para que ustedes vean que esto ya está pasando. Pero previamente, aquí deben haber estudiantes de economía y creo que, lamentablemente, todo lo que dan en las facultades de economía está completamente errado por lo que está pasando en este momento en el mundo; tenemos que refundar a la teoría económica porque lo que está en la base es realmente una crisis del sistema económico, una crisis de cómo se está dando esta mutación del capitalismo industrial al capitalismo cognitivo, estamos en una transición.

El primero punto que había anunciado tiene que ver con la Ley del Valor. La Ley del Valor señala que en el capitalismo industrial el valor es generado en el tiempo excedente del trabajador, lo que se denomina el plusvalor; en cambio, en el capitalismo cognitivo el trabajo en tanto saber social general es el que genera valor, es esta interconexión que se da dentro de la sociedad.

Otro tema fundamental es la relación entre ganancia versus renta. El capitalismo industrial genuino, si es que se puede decir que existe algo así, es no rentista, ¿por qué? porque su riqueza y motor justamente está en generar acumulación, en generar ganancias, la renta en sí mismo no es productiva; en cambio, el capitalismo cognitivo es un capitalismo sobre todo parasitario, que vive de las rentas, el parasitismo del sistema financiero rentista.

También tenemos el tema inmobiliario, el de la intermediación; cada vez creo más que uno de los puntos fundamentales de una propuesta alternativa es intentar eliminar esa intermediación de los capitalistas que se llevan el valor del consumidor, y en este caso se llevan el dinero del consumidor. Estoy pensado no únicamente en los intermediarios en los mercados, sino también en los temas culturales como las editoriales, como los productores de cine, etc., los que realmente están capitalizando esa rentabilidad. Pero, sobre todo, la renta más especulativa y la renta de este capitalismo cognitivo se produce a través de la institucionalidad de los derechos de propiedad intelectual. Por eso ya vamos a ver que un tema fundamental de lo que estamos planteando es cómo disputamos el sentido de esa institucionalidad y de la norma que regula la propiedad intelectual en un país como Ecuador en este momento histórico. Es fundamental tratar ese tema. Antes a nadie le interesaba la propiedad intelectual, éramos funcionales completamente a un sistema y, de repente, de la noche a la mañana, resulta que la propiedad intelectual pasa a ser un tema importante. Obviamente, al ser importante empieza a causar ciertos miedos en ciertos grupos económicos, más que por el impacto que podamos tener nosotros como país, sobre todo por el ejemplo que se puede dar a través de una construcción de una normativa, en este caso el Código Ingenios.

El otro tema tiene que ver con la división del trabajo. En el capitalismo industrial la división del trabajo se da principalmente entre capitalista y trabajador; en el capitalismo cognitivo la principal relación en la división del trabajo, en términos abstractos, se da entre saber o tener información vs el poder; el que tiene información tiene poder y justamente el que está dentro de una jerarquía, por ejemplo dentro de una empresa o dentro de una red de conocimiento; el que más conocimiento tiene, en este caso, tiene mayores remuneraciones, se está dando una nueva división del trabajo.

Un cuarto tema es sobre el motor de la economía: el motor de la economía en el capitalismo industrial son las ganancias, la acumulación de las ganancias; en el capitalismo cognitivo es quién y cómo se apropia y, generalmente, dado que es capitalismo, la apropiación privada de las instituciones de interés común, principalmente, la educación, la salud, la seguridad social, la ciencia, la tecnología y la innovación. Me detendré sobre este aspecto en este momento porque a veces uno cree que lo que se está haciendo en el Ecuador con respecto a la generación de bienes públicos y comunes, de estos derechos sociales, no tiene nada que ver con la construcción de la economía social del conocimiento o de la democracia cognitiva, ¡todo lo contrario! Ahí voy a analizar qué es lo que está pasando y qué es lo que tenemos que disputar.

El otro punto tiene  que ver con la coordinación. Los libros de texto usuales en economía dicen que en el capitalismo industrial, o en la economía, el mercado es el único agente de coordinación y el intercambio es natural al ser humano. En el caso del capitalismo cognitivo se da una coordinación social a través de las tics, no necesariamente está en el mercado y generalmente es voluntaria. La disputa es cómo ese voluntariado asume el beneficio o valor que se genera a través de la coordinación que está latente. Un buen ejemplo de quién se está llevando ese intelecto en el capitalismo cognitivo es el tuiter, que habíamos mencionado, y otras plataformas como Facebook y redes sociales. Se están llevando toda la generación y producción de valor agregado que se genera a través de la coordinación que posibilitan las tics.

El otro tema fundamental tiene que ver con lo que todos los economistas estudiamos en los textos básicos generales: que los bienes son escasos. Eso es en el capitalismo industrial y, por lo tanto, hablamos de un sistema económico con rendimientos decrecientes de escala. Lo que nosotros tenemos en el capitalismo cognitivo es un sistema en el que se producen bienes ilimitados y tendríamos rendimientos crecientes de escala, es decir, todo lo contrario. Cuando hablamos de producción de bienes cognitivos como las ideas, el pensamiento y la innovación, no existen límites, entonces no existe rendimientos decrecientes de escala. Tenemos que luego construirlos como escasos si es que queremos establecer una apropiación de ese conocimiento en términos privados, ese es el capitalismo cognitivo. Y me estoy refiriendo al capitalismo cognitivo porque después quiero plantear cual es la disputa y hacia donde apuntamos nosotros como gobierno, como país, en el marco de esta transición del capitalismo industrial al capitalismo cognitivo.

Resumiendo, tenemos el tema de la coordinación, de los recursos, que se puede generar riqueza no material –cosa que era impensable en el capitalismo industrial descrito en los libros de texto básico–, que la innovación cooperativa es el núcleo del cambio económico frente a la competencia y que la riqueza se puede construir por fuera del mercado, no necesariamente en el mercado ¿Qué dicen los libros de textos clásicos de economía?, que la riqueza está en el mercado, que el intercambio se da en el mercado y que se da a través de procesos completamente competitivos. Todo eso queda anulado en la nueva construcción de un sistema económico completamente diferente, se puede dar una producción si depredación, dependiendo de cómo se genera ese conocimiento; el conocimiento en sí mismo puede ser amigable ambientalmente dependiendo, una vez más, de como se produce y como decanta; y el tema de la no separación entre el trabajador y la creación. En el capitalismo cognitivo el valor del conocimiento está en cómo se genera el tiempo de escases o la velocidad de la difusión, principalmente a través del patentamiento y de la generación de monopolios.

Justamente antes de venir a este Seminario estaba pensando en esta cuestión y puse un twitter pensando en este efecto que se da a nivel mundial, que cada vez que Mickey Mouse se acerca a su cumpleaños se aumenta los años de monopolio de la propiedad intelectual. Por eso había este movimiento en el twitter que ponía “liberen al ratón”, porque lo que estamos nosotros viendo en este momento es que, cada vez más, todo lo que sea creatividad, todo lo que sea cultura, todo lo que sea innovación es monopolizado para que quede en pocas manos y sea lo menos difundido y que la sociedad tenga el menor beneficio.

En la separación trabajo–creación, un tema que ocurría en el capitalismo industrial, ya no se da en el capitalismo cognitivo pues no pueden separarse el cuerpo de la mente; en el primero si se puede separar, siguiendo una visión Tayloreana Fordista, el trabajador del producto que en este caso está trabajando.

Simplemente doy estos ejemplos para que se pueda entender que realmente estamos viviendo una transición del capitalismo industrial hacia el capitalismo cognitivo y aquí vale la pena señalar algo que es importante pues esto, a mi modo de ver y lo que han dicho algunos autores, conduce hacia una crisis de civilización, que a mi modo de ver se basa en esta transición, pero por el apogeo del propio capitalismo.

Yo no comparto la idea de que exista una crisis en el capitalismo, existe una crisis en la civilización, pero el capitalismo está muy saludable y el baremo más importante de lo saludable que está el capitalismo es como se ha incrementado la riqueza y los ingresos del 1% de la población. Sí hay una transición y a veces se confunde esa transición porque hay un problema muy fuerte en el capitalismo: se le hace muy complicado captar ese valor que se está generando socialmente; sí hay un problema, pero es un problema de la transición, de ahí el capitalismo está vivito y coleando, como dice Piketty, tenemos capitalismo para rato.

En ese marco y desde una perspectiva también política yo creo que la revolución ciudadana puede entrar en crisis si es que no tenemos una revolución radical de las ideas o si  los cambios políticos no vienen a la misma velocidad de los cambios culturales, educativos, mentales y sociales que se están dando ya en el Ecuador. Si es que creemos que debemos tener las mismas instituciones o la misma forma de hacer política frente a una pirámide poblacional completamente joven que tiene otras expectativas y está interactuando no solo aquí sino con el resto del mundo a través de todas las ventanas de oportunidades que abre la web, los tics o las diferentes formas de comunicación.

Nosotros sabemos que América Latina ha atravesado una crisis brutal de pensamiento, una crisis de ideas brutal y lo que nosotros estamos viviendo en este momento como Latinoamérica es una crisis cognitiva porque no sabemos qué hacer frente a esta transición. Este momento de transición y crisis de civilización yo creo que se da por una crisis en la gestión del conocimiento de una manera particular, que es justamente la del capitalismo cognitivo. Podría simplificar el capitalismo cognitivo, para que se pueda entender mejor, recogiendo aquí lo que en economía se llama la tragedia de los anti comunes, en el sentido que la híper mercantilización –una vez más, el conocimiento es un bien público y común que no tiene límites– y el hiper patentamiento de ese conocimiento lleva a un subuso social.

Aquí sí vale la pena señalar y sacarse el sombrero frente al capitalismo y más bien reprochar a la izquierda, si es que algo es innovador es el capitalismo pues ante cada problema busca los mecanismos para solucionarlo. En cambio, la izquierda siempre está más bien en la resistencia y muchas veces tiene miedo a plantear y a equivocarse, para ver y también ser innovadora en esa perspectiva.

Entonces, en este momento estamos frente a un momento de esta transición y, bueno, ¿cuál es el rol que juega en este caso en Ecuador, y cuál es la postura política que nosotros tenemos frente a este capitalismo cognitivo? Claramente el Presidente de la República lo ha señalado: nosotros sabemos con claridad que el modelo de desarrollo primario exportador y secundario importador no es sostenible para el Ecuador y tenemos que apostar a salir de esta economía de los recursos finitos y construir una economía de los recursos infinitos. En ese marco de la disputa de la economía de los recursos infinitos, nosotros tenemos dos posibilidades: o nos vamos por la ruta del capitalismo cognitivo o intentamos construir algo alternativo que cuestione a ese capitalismo cognitivo.

Esto es importante señalar porque personalmente creo que, y quizás lo voy a explicar muy brevemente, nosotros no tenemos la posibilidad de entrar en el capitalismo cognitivo porque entrar en él es jugar con las propias reglas de juego que este momento nos excluyen como una sociedad. Entonces, si nosotros no planteamos algo alternativo difícilmente vamos a poder entrar en la disputa de esta transición, con una propuesta histórica particular para el caso ecuatoriano. Además, este capitalismo cognitivo te lleva a un segundo neodependentismo no en torno de los bienes, no de la manofactura sino el neodependentismo de la mentefactura. Cada vez que sale una nueva versión de Microsoft, cada vez que sale un nuevo Ipad, cada vez que sale un nuevo Blackberry o lo que sea, nosotros lo único que hacemos o que podemos hacer es comprar y actualizar, ¿cuál es la opción que tenemos como país? Entonces el no entrar en la disputa de esto es no tener la posibilidad de construirnos como país independiente, es no tener la posibilidad de construirnos soberanamente, es no tener la posibilidad de construirnos como un país con autonomía propia; o entramos o nos mantenemos en la ignorancia, que también es la otra posibilidad, pero eso de mantenernos en la ignorancia que ya en sí mismo es una propuesta, realmente no es sostenible económicamente ni ambientalmente para el país.

Es por eso que frente a este sistema de capitalismo cognitivo nosotros hemos planteado la construcción de la economía social de los conocimientos, la creatividad y la innovación para romper con esa mirada del capitalismo cognitivo que promueve lo privado, mercantil, individualista, egoísta, etc.; un sistema económico basado en el conocimiento pero que busca recuperar el sentido de lo  público y lo común, que es natural al conocimiento.

Pero es interesante lo que hace la ingeniería institucional pues el conocimiento, las ideas y el pensamiento en sí son ilimitados, pero dado que existe un tema de dificultades en la generación de mayor acumulación, de mayor ganancia a nivel mundial, a mi modo de ver en este momento existen dos mecanismos que ha encontrado el capitalismo para generar mayor acumulación o, como señalaba, mayores rentas que permitan mayor desigualdad, que puedan ser después reinvertidas para generar mayor acumulación. Acordémonos de Piketty cuando señala que la teoría marxista de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia no es verdad, no se ha dado en casi 200 años; Piketty señala con evidencias empíricas muy importantes, lo cual destroza también a aquellos marxistas que creían esto en términos empíricos. Hay mucha disputa en el ámbito teórico y en el empírico al respecto, pero al menos esa es una evidencia importante.

Lo que nos interesa es intentar recuperar el conocimiento de la forma de bien escaso que se da a través del capitalismo cognitivo, pero recuperar en la medida de lo posible, porque aquí también viene el tema de lo deseable versus lo posible. El peor de los mundos es no disputarlo, pero aquí también viene cierta izquierda que te señala que debemos caminar o viabilizar una ingeniería institucional hacia lo deseable y a veces eso de lo deseable hace que no sea posible, ya diré a qué me refiero. En ese sentido, recuperar el tema del conocimiento, la innovación, la creatividad y las ideas como un bien público, como un bien común, como un bien que se construye deliberadamente desde una administración colectiva; un sistema cognitivo de ser posible lo más abierto, lo más libre, que asegure la sostenibilidad y preservación del sistema por parte de las personas, que lo construyan mucho más allá del Estado, eso también es muy importante.

Vivimos 8 años en que fue necesario y sigue siendo necesario tener un Estado sólido. Les recomiendo un libro que se llama “El estado emprendedor” [escrito por Mariana Mazzucato], que justamente desmitifica la cuestión, por ejemplo, que Silicon Valley, que es el espacio per se que toda persona de derecha o capitalista te pone como ejemplo de la innovación, no hubiese sido posible si no hubiera habido un Estado que generara las condiciones para que esto se pueda dar.

En este sentido, es importante ver cómo se construye un sistema que permita la preservación dentro de la propia sociedad, dentro de la propia comunidad, que es la que genera el conocimiento más allá del propio Estado. Es la recuperación del sentido de lo común del conocimiento, pero también la recuperación del sentido de lo público del bien conocimiento.

En un libro que terminé de escribir el anterior año, que se llama “La virtud de los comunes”, reflexiono estas temáticas, plateo que si es que en el neoliberalismo la panacea fue la construcción de paraísos fiscales, desde nuestra propuesta, dado que ya existe la decisión de avanzar hacia una economía de los recursos infinitos, tenemos que constituirnos como un paraíso del bioconocimiento, que es diferente al bioconocimiento del capitalismo cognitivo, justamente de un paraíso de los conocimientos abiertos y comunes para el buen vivir y ese para el buen vivir no es un estribillo. Es lo más importante de esta estrategia de acumulación y de construcción de democracia.

Aquí sí vale la pena señalar cual es la hipocresía que se da a nivel mundial, la hipocresía justamente en la cual el sistema capitalista auspicia la libre circulación de los bienes, de los servicios, el libre flujo de los bienes y servicios a través de los tratados de libre comercio, pero se pone restricciones a la circulación del conocimiento. ¿Por qué sí a los bienes y por qué no al conocimiento? Simplemente vean donde están las relaciones de poder y vean quién gana con poner restricciones a esa libre circulación del conocimiento a través de los derechos de propiedad intelectual.

Y no solo eso, si es que vemos en términos humanos también se da esta hipocresía: sí la migración del educado, del científico. De hecho los del Norte buscan robarse cerebros, pero cuando es una persona que no tiene nivel de educación es un paria, que regrese nomás a su país. Esa es la hipocresía que se da a nivel mundial y se genera toda una ingeniería institucional a través de TLCs, TBIs, el ADPIC que es el marco regulatorio de la OMC con respecto a la propiedad intelectual, a través del CIADI.

Esa ingeniería existe y es la que ha construido el capitalismo y es la que está construyendo el capitalismo cognitivo. Que quede muy claro para el país, nosotros no podemos salirnos de eso. No tenemos el poder ni la capacidad para salirnos de eso. Por ello tenemos que proponer, en el marco de esas condiciones, y es por eso que no veo la posibilidad de una transformación mundial si no existe una integración de los países del Sur que dispute esa regulación en términos normativos e institucionales a ese capitalismo cognitivo que es el que genera esa institucionalidad.

¿Por qué si las ideas son infinitas, por qué si las ideas no son escasas, se genera un aparataje institucional para hacerlas escasas? Porque ahí está el tema de la riqueza; no sé si lo mencioné, me refiero a que hay dos formas de generar mayor acumulación en términos del capitalismo: una es la de las ideas que son infinitas y otra es el tema de dinero electrónico. Dinero electrónico del que principalmente se apropian de una manera privada. Veamos el ejemplo de cómo se genera la institucionalidad del dinero electrónico a nivel mundial, son los bancos privados, principalmente los que tienen esa generación de producción de masa monetaria inorgánica y ficticia que es el dinero electrónico.

Un tema fundamental de la propuesta del Ecuador es romper teóricamente con lo que se denomina la tragedia de los comunes y la tragedia de los anti comunes, y buscar la construcción de un espacio en que las ideas y la información circulen libre, cooperativamente y conectadas, en pro de los comunes. Es decir, pasar de la tragedia de los comunes, de la tragedia de los anti comunes, a la virtud de los comunes.

Señalo esta cuestión porque este paso no es menor, es muy sutil y a veces muy complicado. Lo que señalamos en ese marco, es que es necesario dar esta disputa y no pasar en esta transición de la disputa a un sistema de recursos infinitos que nos lleve a un capitalismo cognitivo, sino que nos lleve a construir una economía social de los conocimientos, la creatividad y la innovación.

Permítanme también simplificar lo que implica este enfoque teórico y pragmático, porque al final de cuentas esto que parece teoría lo estamos plasmando en la medida de lo posible, estamos planteando un marco regulatorio.

En el marco del Código Ingenios que le estamos proponiendo al país hemos buscado las flexibilidades, los huecos, los intersticios que deja ese marco regulatorio del capitalismo global para, en el marco de nuestra historia, poder construir sistemas más abiertos, más públicos, de generación del conocimiento y de difusión, democratización y apropiación de ese conocimiento para todo el país.

Eso ha sido un ejercicio complicado y fue construido incorporando lo que creemos debe ser la gestión del conocimiento. A qué me refiero, fue construido un WikiCOESC, llamado así en su momento, a través de procesos de wiki participación. Hubo alrededor de 1.600.000 visitas pero, más allá de esa cifra, se tuvo 37.000 ediciones que contemplan comas, comentarios, artículos propuestos y ha generado un producto final que se ha hecho de una manera colectiva, cooperativa. Partimos justamente de la idea de que millones de cerebros piensan más que pocos. Así se construyó este código que está disputando y que pronto se presentará a la Asamblea Nacional y que ya ha sido debatido por cerca de un año medio entre la sociedad. Nosotros no creemos necesariamente en la socialización sino creemos en la construcción participativa de la sociedad.

El tema fundamental de la ley en términos de propiedad intelectual (PI) es que se ve a la PI como una excepción al dominio público y común del conocimiento. Ese es el principio general. Esa es la diferencia entre el capitalismo cognitivo y la economía social de los conocimientos, porque al poner el conocimiento, como señala Boaventura de Sousa Santos, se dan epistemisidios, es decir, el que tiene la ciencia oprime a los otros tipos de saberes, por eso el plural no es menor.

Vale la pena señalar que la diferencia entre el capitalismo cognitivo y la economía social de los conocimientos es que, el conocimiento en el capitalismo cognitivo se construye artificialmente como un bien escaso; en el caso de la economía social de los conocimientos se busca que se construya como un bien infinito.

El conocimiento en el capitalismo cognitivo tiene un enfoque completamente de un bien privado, el bien conocimiento. A nosotros lo que nos interesa es recuperar el sentido de lo público, de lo común del bien conocimiento. En el capitalismo cognitivo hay desprecio por el conocimiento cotidiano, aunque cada vez menos. En la economía social de los conocimientos se da una revalorización de la pluralidad del conocimiento.

Otro tema fundamental es que en el capitalismo cognitivo se da una supremacía de valor de cambio, es decir, lo que genera utilidad. En la economía social de los conocimientos se da una supremacía del valor de uso, es decir, cuál es el impacto que tiene ese conocimiento. En el capitalismo cognitivo lo que se busca es la maximización de utilidades del conocimiento por el agente privado. En la economía social de los conocimientos, si es que cabe, se da una maximización de las externalidades positivas del conocimiento dentro de la sociedad.

Pongamos un ejemplo concreto: cuando nosotros generamos conocimientos de un fármaco, este fármaco en la economía del capitalismo cognitivo es concebido para que sea patentable y que al ser patentable genere utilidades a la transnacional, generalmente farmacéutica; en la economía social de los conocimientos, lo que buscamos es que ese conocimiento busque garantizar derechos: el derecho a la salud, el derecho al medicamento; el mayor beneficio posible dentro de la sociedad. Claramente son perspectivas diametralmente opuestas.

En el capitalismo cognitivo existe un conocimiento producido colaborativamente, pero en el marco de la competitividad. En este caso, en la economía social de los conocimientos lo que se busca es un conocimiento construido de manera colaborativa y cooperativa. La PI es exclusivamente privada en la economía del capitalismo cognitivo; en la economía social de los conocimientos, recuperamos la PI de una manera plural como manda la Constitución al señalar que la economía ecuatoriana es una economía con mercado, no de mercado, y donde existe diversidad de economías. Entonces no solo podemos tener una economía con un solo tipo de propiedad, la privada, sino que tenemos que dar también propiedades de manera diversa.

Un tema fundamental es que la distribución de beneficio de la PI en el capitalismo cognitivo queda en el agente privado; en este caso, lo que busca la economía social de los conocimientos es que se dé una distribución social de los beneficios de la PI.

No quiero detenerme en la parte teórica, pero la economía y las otras ciencias sociales han trabajado mucho el tema de marcos teóricos que explican los sistemas. Yo sostengo que la teoría es la mejor praxis y que a final de cuenta estos marcos teóricos sirven también para la intervención. En la teoría del free rider, la teoría del polisón, se supone que con los bienes comunes no se puede trabajar colectivamente porque siempre va a haber una persona que no haga nada y se lleve el beneficio de ese bien común.

Es necesario entrar a debatir y disputar esa construcción teórica de la tragedia de los comunes y la tragedia de los anti comunes, y transformar la tragedia en virtud. Ese es un debate que debemos tener teóricamente dentro de la academia. En el libro “La virtud de comunes” planteo algunos postulados donde los principios básicos de Scott Gordon de la propiedad común de la pesca, la tragedia de los comunes de Garrett Hardin o la misma lógica de acción colectiva de Mancur Olson, deben disputarse teóricamente y, luego de hacer teoría, ver cómo se debate metodológicamente y cómo decanta en acciones concretas a través de política pública o acción concreta en particular.

Pero podríamos simplificar: en términos teóricos lo que nosotros tenemos que hacer es pasar de identificar a los sistemas en los que lo de todos o lo común es visto como de nadie, hacia un sistema en el que lo de todos es visto como nosotros; es visto como construcción de nosotros para nosotros y construido desde nosotros y, por lo tanto, es de todos. Es decir, que se rompa esta perspectiva de la tragedia de los bienes comunes en la que existe el que quiere siempre llevarse todo –hacerse el sapo diríamos nosotros aquí en el Ecuador–, frente a lo que nosotros creemos: que lo de todos se identifica como nuestro. Yo creo que existe una gran perspectiva que se tiene que construir para disputar en términos de debate conceptual y analítico porque la economía del mainstream es la disciplina hegemónica de las ciencias sociales y esta hegemonía se ha construido a partir de estos principios que han llevado a erigir un cierto perfil y un cierto tipo de sociedad y un cierto tipo de civilización.

En este marco quisiera plantear muy rápidamente algunas tesis con respecto a dónde está la disputa política, y programática también, con respecto a la construcción de la economía social de los conocimientos, la creatividad y la innovación. El primer punto tiene que ver con la búsqueda de la construcción de un Estado escindido de los poderes económicos y aquí es fundamental señalar que el Estado capitalista no es el que tiene muchas instituciones de mercado, sino uno en el que no se logra romper la relación Estado-poder de clase económica. Por ello se entiende muchas de las veces por qué a pesar de que les ha ido tan bien en el Ecuador a ciertos capitalistas, detestan a la revolución ciudadana, porque realmente en este momento no toman las decisiones estos grupos corporativos capitalistas, sino el gobierno de la revolución ciudadana.

El segundo punto tiene que ver con que la educación, la salud y la nutrición son derechos, son bienes públicos y son bienes comunes, y tienen que ser construidos así. En este sentido es fundamental ver lo que está pasando porque a veces nos olvidamos o no vemos en perspectiva histórica. Dado que justamente estos derechos sociales son el motor de la generación de valor agregado, ya que el valor agregado depende de la educación, de la nutrición, de la salud, porque está en el talento humano, está en la mente, está en la capacidad de generación de creatividad, pero se busca que sea apropiado de una manera privada y para que ello ocurra se empieza también con procesos de mercantilización y privatización de estos derechos sociales.

En Ecuador durante los últimos 25 años la educación superior, incluyendo la estatal, fue mercantilizada y fue privada, y cuando hablamos de dos décadas perdidas en el caso del Ecuador, nosotros lo que hablamos son dos décadas de desacumulación de capacidades de la población ecuatoriana. Por ejemplo, la tasa de matrícula del 20% más pobre durante los 25 años de la época neoliberal se redujo a la mitad y obviamente de cada 10 personas que ingresaban a la universidad 8 pertenecían al 20% más rico. Nosotros planteamos, cuando asumimos la conducción del gobierno, porque fue la revolución ciudadana la que propuso, que la educación superior sea gratuita. Hemos incrementado en 140.000 cupos hasta este momento desde que empezamos el gobierno, pero más importante que el incremento en la matrícula es que se da un proceso radical de democratización de esa matricula. Más o menos el 20% de cada nuevo ingreso a la universidad proviene de miembros de familias que reciben el bono de desarrollo humano, no solo por la gratuidad, sino porque dimos el incentivo, por ejemplo, para que toda persona que viene de una familia que recibe el bono de desarrollo humano tenga media remuneración básica unificada y si aprueba el primer año tenga una remuneración básica unificada para el siguiente; mezclamos méritos con democratización y este 20% ha hecho que en el Ecuador se vuelva a duplicar la taza de matrícula de ese segmento más pobre en estos 8 años y se supere lo que teníamos en 1990.

¿Cuál es el corolario de esto?, porque nosotros también tenemos que ver en temas sociales; ¿qué es lo que está pasando frente a los resultados de lo que se ha producido? Existe un debate que ustedes quizás han oído con respecto a que la pobreza se ha reducido, pero la oposición también señala que se ha reducido antes de este gobierno y, efectivamente, es así pues se ha reducido en los dos periodos, con nosotros a mayor velocidad que el anterior periodo. Pero eso no es lo importante, lo importante es que a más de la reducción de la pobreza en el periodo de la revolución ciudadana se da una reducción de la desigualdad y por qué digo que es importante esta cuestión, porque en el anterior periodo se da una reducción de la pobreza pero con incremento de la desigualdad; entonces, estamos con una perspectiva completamente diferente de lo que implica la construcción de ese pacto nacional que se llama Ecuador.

Un tema adicional que a mí a mi modo de ver es el más estructural, que se está dando y está cambiando en el Ecuador. En cuanto a la pobreza y la desigualdad, si es que es únicamente una caída en la pobreza y la desigualdad de ingresos y de consumo, puede ser espuria. Viene una crisis y enseguida va a cambiar este tipo de tendencias. Algo que realmente da cuenta que este cambio es mucho más estructural es cuando uno ve que a más de la reducción de la pobreza y la desigualdad de ingresos y de consumo, ha habido un proceso radical de democratización de los derechos sociales, me refiero principalmente al incremento de la matrícula del quintil más pobre en primaria, en secundaria y en la universidad; al incremento en el acceso a la seguridad social y incremento en el acceso de los más pobres en el acceso a los derechos de salud.

Estos temas que parecen menores están configurando otro tipo de sociedad ya que pueden venir crisis que impactarán, pero nosotros ya estamos, al haber un proceso de democratización de los derechos sociales, con mayores defensas para muy rápidamente salir de estos problemas cuando existen estas crisis que son esporádicas. Aquí viene un punto fundamental, esto que parece que no tiene nada que ver con la economía social del conocimiento es el núcleo porque el centro de la construcción de la economía social del conocimiento está en el talento humano, y el motor del talento humano justamente está en la garantía de estos derechos sociales. Por eso es fundamental no desasociar el tema de los derechos sociales con el sistema de cambio en la educación superior, con el cambio en la matriz productiva y con un sistema en el que tenemos que entrar muy fuerte y muy radicalmente: el sistema de construcción de ciencia, tecnología e innovación y también el sistema de una cultura creativa; es a lo que tiene que apostar toda la ciudadanía, tiene que ser un pacto nacional para que el sector privado, la academia, la sociedad y el Estado empujen en esta dirección.

Me tomo cinco minutos más para señalar algunas tesis adicionales. No voy a alcanzar a señalar todas pero un tema primordial para el caso del Ecuador es la recuperación de la naturaleza y las culturas como patrimonio; son propiedades de la sociedad y del Estado y no pueden ser patentadas por nadie, no pueden ser privatizadas, más cuando la diversidad es, a mi modo de ver, la principal ventaja comparativa que tenemos. Sin embargo, no ha servido de mucho en términos económicos, sí en términos ecológicos; no ha servido de mucho esa biodiversidad y ese patrimonio porque nosotros no sabemos, porque no hemos investigado cual es el impacto que puede tener esa mega biodiversidad en la producción de bienes que satisfagan necesidades y derechos.

No se ha hecho investigación cuando hablamos que somos hipermegadiversos, nosotros no sabemos realmente cuán hipermegadiversos somos porque no ha habido una investigación real, de hecho nosotros tenemos un proyecto que se llama El Arca de Noé, que busca analizar toda la caracterización genómica y vamos a empezar por los parques nacionales, esperando que esa caracterización genómica sirva para la producción de bioconocimiento, bioproductos, bioprospección; que permita satisfacer necesidades de la población, acordémonos que alrededor de un 70 y 80 %  de los fármacos que se elaboran a nivel mundial vienen de químicos que están principalmente en los recursos en la flora y fauna, de la biodiversidad de los países del Sur.

Que no seamos los tontos útiles como pasa este momento en que se da biopiratería o que se da piratería genética, en que la ciencia del Norte nos ve como ratas de laboratorios, en que los waoranis y las diferentes culturas son vistos como bichos raros para investigación científica e investigan en el Norte; luego de esa investigación en el Norte vienen y nos venden los productos desarrollados acá en el Sur. No seamos los tontos útiles porque, tengamos claro, nosotros debemos recuperar el patrimonio de la naturaleza y la cultura como un bien público, como un bien de la sociedad que puede estar, en este caso, protegido por parte del Estado.

Se debe potenciar el trabajo social cooperativo y, esto es importante, la apropiación social de la generación de esas ideas, de ese conocimiento y de esa innovación tiene que estar en los que lo generaron y no tiene que ser apropiado privadamente. Los ejemplos más claro de la apropiación privada de ese conocimiento, del intelecto colectivo social  son, por ejemplo, Twiter y Facebook. Creo que dado que existen estas herramientas y el capitalismo ha sido muy innovador,  nosotros lo que tenemos que hacer es utilizar esas herramientas para disputar ese sentido de ese capitalismo cognitivo; creo que el Twiter puede ser una herramienta muy fuerte para construir una democracia, que yo la llamo 3.0, que permita un mayor debate, mayor deliberación.

Para terminar, una propuesta imprescindible es que las regiones del Sur tienen la obligación de construir una nueva arquitectura financiera e instancias regionales que diriman conflictos comerciales y de inversión porque ahí está el núcleo en donde se va a disputar el conflicto entre países supuestamente civilizados, que permita la ruptura de la diada ciencia-dependencia, un espacio donde a más de esta nueva arquitectura financiera busquemos construir colectivamente  una nueva arquitectura cognitiva.

Este marco regulatorio de innovación, este marco regulatorio de ciencia, de tecnología y de conocimiento, este Código Ingenios realmente está dentro de lo que nosotros podemos hacer como Ecuador. Pero tengan la plena seguridad que inmediatamente se buscarán otro tipo de regulaciones ya que nosotros vimos los huecos en las costuras y pudimos meternos a través de aquellos; se buscará construir otra ingeniería institucional que vuelva a la tragedia de los anti comunes, que vuelva a la mercantilización de ese conocimiento. La única manera de disputar es que regionalmente a través de CELAC, de UNASUR, de los países de África y con todos los países del Sur discrepemos de los marcos regulatorios que se dan en los tratados bilaterales de inversión, tratados de libre comercio y en el ADPIC que también forma el marco regulatorio en donde se dirimen los conflictos.

Yo creo que no puede haber un cambio en la matriz productiva si es que no existe un cambio en la matriz cognitiva, por lo que es fundamental esta transformación en la matriz cognitiva. Si bien este cambio en la matriz cognitiva tiene que ser trabajado en los sistemas formales de educación, donde realmente se tiene que construir es en la democracia cognitiva, en los procesos de participación y colaboración; y que en los procesos de generación de riqueza, que es la parte de la acumulación de la economía, se dé un proceso de construcción de una democracia muy radical.

Yo sé que esto a veces suena a utopía, pero yo prefiero disputar esta utopía porque realmente el peor de los escenarios es quedarnos como estamos: completamente dependientes, completamente ignorantes y completamente poco soberanos.

 

Muchas gracias

[1] Se refiere al Código de la Economía Social de los Conocimientos que en ese momento estaba para la aprobación por parte del señor Presidente de la República.


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