Hablemos de política, hablemos de igualdad: Educación, capital y trabajo en el Ecuador de la Revolución Ciudadana

Tomando en cuenta la comparabilidad histórica, se podría señalar que las transformaciones en el campo económico y de la educación superior que se han realizado en Ecuador en el período 2007-2014 apuntan a la construcción de sociedades más igualitarias y cohesionadas.

Al observar la distribución primaria del ingreso en Ecuador (aquella que analiza la participación de los factores de producción) en los últimos siete años, nos podemos percatar de un cambio en la correlación de fuerzas en la relación capital-trabajo.

En efecto, las estadísticas del Banco Central evidencian que la participación de los trabajadores en el ingreso, entre 2007 y 2013, ha crecido en 4,6% y cayó la participación del capital un 9,4%. Ahora bien, quizá algo que es importante señalar hace alusión a lo que se denomina la participación del “ingreso mixto”. Se le denomina “mixto” porque no puede diferenciarse la porción de ese ingreso que corresponde a la retribución al trabajo de la que corresponde a la retribución de los activos que intervienen en el proceso productivo. En Ecuador y la región existe un grupo importante de ciudadanos que son a la vez “capitalistas” y “trabajadores”; generalmente se trata de cuentapropistas, personas que trabajan en la economía social y solidaria, en negocios familiares, etc. Su proporción no es menor. Representan alrededor del 38% de la población económicamente activa, y su salario ha tenido un incremento del 49% entre 2006 y 2013. Este grupo de la población ha visto incrementar su participación en la distribución primaria del ingreso en 4,8%.

 

Tabla 1. Estructura productiva, 2007-2014 (año base=2007)

 

tabla1 Fuente: Banco Central.

Elaboración: Propia.

 

Una mirada simplista podría decir que el crecimiento de la participación proveniente del ingreso del trabajo resulta muy bajo luego de ocho años. No obstante, si ponemos los datos en perspectiva comparativa podemos darnos cuenta de que no es así. Según Thomas Piketty, en el último siglo en Europa, donde la participación del trabajo bordea el 70%, si tomamos el nivel más bajo de participación laboral y en el otro extremo el nivel más alto del mismo, nos damos cuenta que el máximo crecimiento que se dio en 100 años ha sido del 10%. Desde esta perspectiva los logros conseguidos en la Revolución Ciudadana son significativos.

Ahora bien, más allá de la propuesta concreta de gravar impuestos sobre herencias, realizar tributación progresiva e implementar un impuesto global a la riqueza como un posible antídoto a la creciente concentración de riqueza y poder, es fundamental articular políticas sobre los sistemas de propiedad. En este marco, no solo es necesario redistribuir después de que se genera riqueza, sino que en el mismo momento del proceso productivo es necesario distribuir los ingresos. Esto únicamente es viable si se genera otro sistema de organización, de gestión de la producción, y obviamente de propiedad.

Bajo esta perspectiva, los sistemas mixtos pueden romper la lógica del capitalismo y la relación de poder asimétrica entre capitalista y trabajador. El cooperativismo, el asociativismo, la economía social y solidaria, el emprendimiento republicano (en el cual el trabajador es dueño del capital accionario) son formas de organización que buscan quebrar con la lógica de dominación del capital. Dicho enfoque no se profundiza en la investigación de Piketty. Siempre y cuando este tipo de economía no sea reproductora de pobreza, de pobres y para pobres, estas diferentes formas de gestión y organización productiva no solo que contribuyen a buscar una economía menos desigual sino que democratizan las relaciones productivas al romper las asimetrías de poder.

Es fundamental entender que un componente estructural del cambio en la matriz productiva es diversificar las forma de gestión, organización y propiedad hacia aquellas que tiendan a romper con la relación capital/trabajo. Se suele sostener que este tipo de modos de producción son siempre ineficientes. Existen miles de experiencias a nivel mundial que demuestran lo contrario. El autor francés señala que el modelo Alemán ha tenido éxito por tomar en cuenta este tipo de modos productivos (modelos de propiedad social o stakeholder model). Nadie podría señalar que Alemania es un modelo de economía ineficiente; al menos se podría afirmar que es tan eficiente –desde parámetros capitalistas- que el modelo de mercado anglosajón (stockholder model). En este marco, se debe auspiciar sistemas productivos que redistribuyan creciendo, pero también que crezcan distribuyendo. Este es un reto que tiene Ecuador en el proceso de cambio en la matriz productiva y que manda su Constitución. Se podría señalar que así como la educación produce libertad, la democratización de la propiedad y del capital permite romper la relación de dependencia/poder y lograr así mayor autonomía individual; es decir, produce mayor democracia y mayor libertad a la vez.

Ahora bien, la nueva distribución primaria del ingreso ha tenido impacto positivo en los niveles de pobreza y desigualdad en Ecuador, reconfigurando una sociedad más igualitaria y cohesionada. Se podría señalar que la característica principal de la Revolución Ciudadana es la disminución de la desigualdad económica, que va aparejada con procesos de distribución de capacidades humanas. En el período que precede al del Presidente Correa si bien hubo reducción de la pobreza, no existió reducción de la desigualdad (ver Gráficos 5 y 6). A su vez, se puede señalar que en paralelo a la reducción de la pobreza y desigualdad, también en el período de la Revolución Ciudadana cayó la polarización económica. En efecto, la diferencia entre el 10% más rico y más pobre cayó de 18 a 12,6 veces entre el 2006 y el 2014.

 

Gráfico 5. Incidencia de la pobreza de consumo, 1995-2014

 

grafico2                 Fuente y Elaboración: INEC, Encuestas de Condiciones de Vida, Varios años.

 

Gráfico 6. Coeficiente de Gini del consumo, 1995-2014

 

grafico2  Fuente y Elaboración: INEC, Encuestas de Condiciones de Vida, Varios años.

 

Al analizar la tasa de crecimiento en la participación del consumo según percentiles, nos podemos percatar con claridad cuál es la principal diferencia en la economía política de la redistribución económica en Ecuador en comparación al período que lo precedió. Como se puede observar en el gráfico 8, en el período 1999 al 2006 en todos los percentiles creció la participación del consumo; empero, el crecimiento fue mayor en los percentiles más ricos. En el período del Presidente Rafael Correa, también se da un crecimiento en todos los percentiles de consumo, con la diferencia que los percentiles más pobres son los que crecen a mayor velocidad. En otras palabras, el crecimiento del consumo en los gobiernos de Jamil Mahuad, Lucio Guitiérrez, Alfredo Palacios y Gustavo Noboa fue pro-rico, en tanto que en el gobierno de Rafael Correa fue pro-pobre.

Por otra parte, al analizar las causas de la reducción de la pobreza en ambos períodos y desagregar si estas se deben al efecto crecimiento o redistribución nos percatamos que en el período 1999-2006 la reducción de la pobreza se debió exclusivamente al efecto crecimiento. En el período posterior al mismo (2006-2014) la pobreza cae sobre todo por el efecto redistribución, aunque también es consecuencia del crecimiento del consumo. La reducción de la pobreza en el primer período 1999-2006 es en el 100% producto del efecto crecimiento; en tanto que en el segundo período un 57% fue consecuencia de políticas redistributivas y un 43% se debió al efecto “crecimiento del consumo”. El peso que tiene el efecto redistribución en la reducción de la pobreza en el período 2006-2014 es consecuencia del retorno de decisiones políticas para favorecer a los más pobres.

 

Gráfico 8. Tasa de crecimiento anual del consumo según percentiles, 1999-2006 y 2006-2014

 

grafico3 Fuente y elaboración: INEC a partir de Encuestas de Condiciones de Vida (varios años).

 

A pesar de lo mencionado, es necesario añadir en la matriz de análisis del autor francés la reducción de la desigualdad y de la pobreza no será espuria si viene acompañada de procesos de democratización de capacidades humanas. Piketty entre los puntos nodales que pone énfasis es en los sistemas de enseñanza de educación superior. ¿Qué ha sucedido en el Ecuador?
A diferencia de lo acontecido en los 25 años de la época neoliberal, en el período de la Revolución Ciudadana se ha recuperado el sentido público, universal, democratizador y de calidad de la educación.

Así como Piketty demuestra en su libro que el trade off que la economía ortodoxa suponía entre crecimiento y desigualdad es falso, Ecuador ha demostrado que se pueden producir cambios radicales en los sistemas de educación superior, que combinen calidad con igualdad, calidad con democratización.

De acuerdo a los Censos de Población y Vivienda, se puede observar el incremento a mayor velocidad de la matrícula en la última década en comparación a lo acontecido en las décadas precedentes. En efecto, de 1982 a 1990 decreció 0,5 puntos porcentuales la tasa de matrícula en la educación superior; de 1990 al 2000 incrementó 6,4 puntos; en la última década (del 2000 al 2010) dicha matrícula aumentó 12,4 puntos porcentuales. Del total de la matrícula, aproximadamente el 70% de la misma es oferta pública y 30% particular. Pero el incremento de la matrícula en valores absolutos ha venido acompaño con procesos de democratización del mismo. A partir del 2006 la matrícula universitaria del 20% más pobre, de los indígenas o afro-ecuatorianos se ha duplicado. En efecto, la asistencia a la educación superior del 20% más pobre crece del 9,5% al 18% entre el 2006 y marzo del 2015; es decir, en 8 años se recupera la caída de matrícula del quintil más pobre producida en 16 años.

 

Gráfico 5. Tasa de matrícula bruta de educación superior, 1982-2010

 

grafico4

Fuente: Censos de Población y Vivienda. Elaboración: Propia.

 

Gráfico 6. Tasa bruta de asistencia a educación superior, según quintiles más pobres, 1990-2015

 

grafico5

Fuente: Encuestas Urbanas de Empleo y Desempleo, 1990-2014.

Elaboración: Propia.

 

Estos resultados son consecuencia de dar prioridad en la asignación de recursos al financiamiento público en la educación superior, que en este momento llega al 2,12% del PIB (superior –por ejemplo- al promedio del 1% del PIB europeo y del 0,8% latinoamericano). Asimismo, la recuperación de la gratuidad de la educación superior, la ayuda económica para aquellos ecuatorianos de escasos recursos , el acceso meritocrático a través de un examen transparente en función de la capacidad ofertada por las universidades, los procesos sistemáticos de evaluación y acreditación de universidades/carreras, y el respeto absoluto de la autonomía responsable de las instituciones de educación superior son el caldo de cultivo de la construcción de sociedades más igualitarias, más democráticas y más eficientes.

Al poner en el centro del debate de la transformación social a la educación pública de calidad y a la democratización del conocimiento, se propone pasar de la sociedad de la plutocracia hacia una democracia real; de una sociedad dependiente, a una sociedad autónoma; de una oligarquías hereditarias y rentistas, a una sociedad meritocrática; y que antepone el trabajo del ser humano sobre el capital del rentista.


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